Un viaje sin retorno
A la edad de siete años, un niño al ser preguntado por su padre ¿Qué te gustaría ser cuando seas grande?, sin titubear y muy seguro respondió ¡doctor papá! Y su padre le pregunta nuevamente ¿Por qué quieres ser doctor? y Alejandro le responde: Papá quiero ayudar a la gente que lo necesita y curar a los enfermos.
Posteriormente siguió sus estudios escolares habituales. Cuando cumplió once años la situación del país en donde vivían se tornaba cada vez más difícil en todo sentido. Principiando en las oportunidades de trabajo que eran casi nulas, y el clima de inseguridad que imperaba en esos momentos.
Alejandro terminaba de cursar sexto grado primaria en un colegio católico, cuando sus padres decidieron emprender un viaje a otras tierras, lejos de su país buscando nuevas oportunidades.
El padre de Alejandro convocó a una reunión a la familia para manifestarles la necesidad de abandonar el país donde vivían explicando las razones que lo llevó a tomar esta decisión tan difícil. Los argumentos de esta decisión eran sin lugar a duda muy valederos, ya que uno de los objetivos principales era evitar un perjuicio que podría desembocar directamente en la familia.
El padre de familia, tenía muy claro que se vislumbraban tiempos difíciles y que las primeras estrategias eran encontrar una actividad de trabajo en el menor tiempo posible para paliar las primeras necesidades de la familia en el nuevo país y hacer gastos estrictamente necesarios.
Ya todos mentalizados, frente a esta nueva aventura familiar, llegó el día del viaje. Se dirigieron de la ciudad capital en donde vivían hacia la ciudad costera en donde iban a abordar el barco que los iba a conducir a nuevas tierras.
Se inicia el viaje que durará catorce días en su totalidad. Varios puertos visitaron antes del destino final, desde Valparaíso, segunda ciudad y puerto comercial más importante de Chile, pasando por Antofagasta (Chile), lugar donde el barco permaneció durante seis horas. En esta parada se cargaron varios cientos de toneladas de lingotes de cobre y otros productos para exportación. Arica (Chile) que fue el siguiente puerto visitado, fueron embarcados otros productos al igual que en Callao (Perú), cuarto puerto visitado.
Ya habían pasado seis días a bordo del barco, que semejaba a una ciudad que flotaba en el inmenso océano Pacifico, que no tenía nada de pacifico, ya que habían momentos que las olas mecían el barco como una cuna, lo cual no dejaba de inquietar a sus pasajeros.
En Guayaquil (Ecuador), permaneció por tres horas. Este lugar muy pintoresco se comercializaba varios productos manufacturados con materia prima a base algodón. Otra particularidad que llamaba la atención en este puerto era la pesca artesanal de cangrejo que se visualizaba alrededor de dicho puerto, en grandes cantidades. El calor en esta ciudad era extremo con un porcentaje alto de humedad. En el atardecer zarpaba el barco rumbo a Buenaventura (Colombia), donde cargó y descargó productos diversos. Después de tres horas de estancia en ese lugar, siguió viaje hacia Balboa (Panamá) pasando debajo del puente de las Américas, el cual conecta el continente de centro y sur América. Después de unas horas de espera toca el turno del barco para pasar por el Canal de Panamá, que fue en su momento uno de los trabajos de ingeniería más grandes en ese entonces.
Contaba con tres juegos de esclusas en el canal. Una trayectoria de dos etapas en Miraflores, y una trayectoria de una etapa en Pedro Miguel, elevación envía del Pacífico hasta el lago Gatún; entonces una trayectoria triple en Gatún lo baja al lado atlántico. Los tres sistemas de esclusas se emparejan; es decir, hay dos trayectorias paralelas de esclusas en cada uno de los tres sitios de la esclusa. Esto, en principio, permitía que las naves pasen en direcciones opuestas simultáneamente. Todo el recorrido del canal fue motivo suficiente para atraer la expectación de cientos de pasajeros que viajaban en la nave, realmente un gran espectáculo comentaba el padre de Alejandro. Más bien este viaje parecía un gran paseo y que por un momento haría olvidar el motivo real del viaje. Cuando se acercaba el barco a Colón (Panamá), el gran paseo que era un sueño muy placentero, poco a poco se despertaba la realidad.
Se acercaba la hora de abandonar el barco, con todos los trámites y movimientos que esto significaba. Era de madrugada, por iniciarse un nuevo día, no de descanso sino de trabajo. El siguiente paso era buscar hotel donde alojar a la familia, para posteriormente continuar con la ejecución del plan inicial.
(SEGUNDA PARTE)
El barco se acercaba a tierra firme, mientras la tripulación realizaba los preparativos para anclar la nave. En el muelle, esperaban familiares y amigos de los viajeros que su destino final era Panamá. No así la familia de Alejandro que desembarcaba en un país desconocido y en donde la intención era seguir el viaje hacia el norte de América.
Llegó el momento de abandonar el barco y retirar el equipaje y continuar camino rumbo a la ciudad de Panamá, que se encuentra a ochenta kilómetros de distancia. El clima muy cálido con una humedad muy alta era totalmente opuesto al clima de Chile, de donde la familia procedía.
El trayecto a dicha ciudad fue de aproximadamente una hora y cincuenta minutos, durante los cual llovió torrencialmente en algunas áreas del recorrido, llegando finalmente a Ciudad de Panamá donde se inicia la búsqueda del alojamiento donde se ubicaría la familia durante la estancia en dicha ciudad. No fue fácil, ya que se buscaba hotel que contara con ciertas características básicas, sobre todo, tomando en cuenta que se trataba de una familia que contaba con recursos económicos limitados. Por fortuna, después de dos horas de búsqueda por distintas áreas, se establecen en un hotel de tipo familiar, que ofrecía lo esencial.
Ante la insistencia de Ana, Antonio decidió averiguar sobre un centro clínico para que le brindaran atención médica para resolver su situación. Un taxista fue la persona que orientó sobre una clínica de especialidades para consultar sobre el problema.
Una llamada telefónica bastó para concertar una cita con el doctor, la cual se llevaría a cabo el día siguiente a las cinco de la tarde. Antonio acudió a la cita llegando al consultorio del médico a las dieciséis horas y treinta minutos. En ese entonces dicha clínica estaba llena de pacientes que esperaban turno. La secretaria extiende una ficha para que Antonio la lea y responda detenidamente. Esta fue completada incluyendo todos los detalles solicitados.
Le tocó el momento de ingresar a Antonio al despacho del doctor, quien lo saluda muy amablemente y le pregunta: ¿Qué le está pasando Don Antonio?, Y él le responde con todos los detalles. Después de someterse a una evaluación clínica, el médico le diagnostica un problema a nivel de oído medio, el cual fue resuelto después de un tratamiento de diez días, llevado a cabo con las indicaciones precisas del Galeno, quien argumentó que el cambio de clima fue el factor determinante del caso médico clínico de Antonio. Cada día que transcurría la mejoría era notoria y todo volvía a la normalidad.
Llega la noticia sobre los documentos que se iban a recibir en escasos dos días, y así fue. Era lo único que faltaba para continuar con el plan de viaje.
Antonio se dirigió a la agencia de viajes respectiva para realizar las reservaciones pertinentes, que permitirían seguir rumbo al norte. Tres días después se inicia el viaje hacia El Salvador, pasando por Costa Rica, Nicaragua y Honduras.
(TERCERA PARTE)
Era importante formalizar la residencia en ese país de todos los miembros de la familia, para contar con mayores oportunidades de trabajo y con la idea de establecerse definitivamente. Muchos intentos fueron fallidos debido a que los encargados de estos trámites se aprovechaban de la situación para alargar los procesos, incrementando los costos de dichos tramites sin concretarlos.
(SEGUNDA PARTE)
El barco se acercaba a tierra firme, mientras la tripulación realizaba los preparativos para anclar la nave. En el muelle, esperaban familiares y amigos de los viajeros que su destino final era Panamá. No así la familia de Alejandro que desembarcaba en un país desconocido y en donde la intención era seguir el viaje hacia el norte de América.
Llegó el momento de abandonar el barco y retirar el equipaje y continuar camino rumbo a la ciudad de Panamá, que se encuentra a ochenta kilómetros de distancia. El clima muy cálido con una humedad muy alta era totalmente opuesto al clima de Chile, de donde la familia procedía.
El trayecto a dicha ciudad fue de aproximadamente una hora y cincuenta minutos, durante los cual llovió torrencialmente en algunas áreas del recorrido, llegando finalmente a Ciudad de Panamá donde se inicia la búsqueda del alojamiento donde se ubicaría la familia durante la estancia en dicha ciudad. No fue fácil, ya que se buscaba hotel que contara con ciertas características básicas, sobre todo, tomando en cuenta que se trataba de una familia que contaba con recursos económicos limitados. Por fortuna, después de dos horas de búsqueda por distintas áreas, se establecen en un hotel de tipo familiar, que ofrecía lo esencial.
En los siguientes días, Alejandro y su familia visitaron algunos rincones propios del lugar, dentro de los cuales la iglesia San José, ubicada en el Casco Viejo de la ciudad de Panamá que les pareció impresionante por su arte e historia. En esta iglesia se encuentra el Altar de Oro elaborado en estilo barroco, en el siglo XVII, el cual es considerado como uno de los más grandes tesoros de Panamá que decora su interior. Dicho altar, fue elaborado con madera de caoba cubierta por una capa de oro.
Interesante les pareció la leyenda de esa época, la cual relata que para evitar que el pirata Henry Morgan se apoderara del altar, los sacerdotes Agustinos pintaron dicho altar con aceite negro para encubrir su valor real. Cuando los piratas llegaron a la Iglesia, registraron todos sus rincones y no hallaron nada.
Cuando el pirata Morgan se aproximó al altar se encontró con un sacerdote y le preguntó sobre el oro y la plata que en la iglesia tenían. El sacerdote le aclaró que pertenecían a una orden muy pobre y le pidió una limosna. Morgan sacó de su bolsillo un puñado de monedas diciendo: no se por qué, pero a mí me parece que tu eres un pirata más grande que yo. De esta manera el altar sobrevivió el saqueo.
Transcurrían los días, mientras la familia de Alejandro esperaba algunos documentos que iban a ser enviados desde su país de origen (Chile), para continuar el viaje hacia el norte de Centroamérica.
Algo inesperado sucedió, el padre de Alejandro comenzó a presentar una sensación de mareo, que con el transcurso de los días iba aumentando. Era inminente el acercamiento de un problema de salud, en un momento donde la atención estaba en el plan de viaje de la familia con un futuro no asegurado.
Ana, la madre de Alejandro al ver que su esposo se encontraba indispuesto, le comentó sobre lo preciso que era visitar a un médico para resolver su problema. Antonio su esposo, afirmaba que todo iba a pasar, que era cuestión de algunos días. Y las molestias se iban incrementando conforme transcurría el tiempo. Ana insistió a Antonio en varias oportunidades que era importante que acudiera a un médico cuanto antes.
Ante la insistencia de Ana, Antonio decidió averiguar sobre un centro clínico para que le brindaran atención médica para resolver su situación. Un taxista fue la persona que orientó sobre una clínica de especialidades para consultar sobre el problema.
Una llamada telefónica bastó para concertar una cita con el doctor, la cual se llevaría a cabo el día siguiente a las cinco de la tarde. Antonio acudió a la cita llegando al consultorio del médico a las dieciséis horas y treinta minutos. En ese entonces dicha clínica estaba llena de pacientes que esperaban turno. La secretaria extiende una ficha para que Antonio la lea y responda detenidamente. Esta fue completada incluyendo todos los detalles solicitados.
Le tocó el momento de ingresar a Antonio al despacho del doctor, quien lo saluda muy amablemente y le pregunta: ¿Qué le está pasando Don Antonio?, Y él le responde con todos los detalles. Después de someterse a una evaluación clínica, el médico le diagnostica un problema a nivel de oído medio, el cual fue resuelto después de un tratamiento de diez días, llevado a cabo con las indicaciones precisas del Galeno, quien argumentó que el cambio de clima fue el factor determinante del caso médico clínico de Antonio. Cada día que transcurría la mejoría era notoria y todo volvía a la normalidad.
Llega la noticia sobre los documentos que se iban a recibir en escasos dos días, y así fue. Era lo único que faltaba para continuar con el plan de viaje.
Antonio se dirigió a la agencia de viajes respectiva para realizar las reservaciones pertinentes, que permitirían seguir rumbo al norte. Tres días después se inicia el viaje hacia El Salvador, pasando por Costa Rica, Nicaragua y Honduras.
(TERCERA PARTE)
La familia llegó a San Salvador, y estaba consciente que llegaban a un país desconocido, que de alguna manera se tenían que abrir campo, sin oportunidades.
Lo primero era buscar hotel para ubicarse y luego casa para establecerse. Corrían los días y se hacía difícil alquilar casa, ya que no se contaba con una referencia y mucho menos recomendación, hasta que a las tres semanas aparece un anuncio en la prensa local promocionando casas recién construidas para alquiler en una urbanización ubicada en un barrio de clase media.
El valor del alquiler era accesible, pero se podía encontrar algo más económico, pero las facilidades que se dieron, concretó la celebración del contrato de arrendamiento.
El siguiente paso consistió en realizar solicitudes de trabajo en varias instituciones que pedían una serie de requisitos, muchas veces difíciles de completar. Por otro lado, procedieron a ubicar a Alejandro en un colegio para que continuara los estudios de secundaria.
Los recursos con los cuales contaba la familia eran insuficientes para emprender un negocio que podía ser la solución del problema que se vivía.
Otra situación que enfrentaba el país en ese entonces, era el conflicto interno que de alguna manera, no permitía el libre desarrollo de esta nación, y que afectaba directa o indirectamente la economía familiar de los salvadoreños y de quienes vivían en ese país.
Transcurrían las semanas, luego los meses y no se vislumbraba posibilidad de trabajo. La familia en vista de lo acontecido decidió realizar varias cotizaciones de maquinas de coser para confeccionar uniformes de educación física para escolares. En una serie de cotizaciones se decidió adquirir dos maquinas de coser. Esto ayudó a resolver el problema inmediato de la familia, no era mucho lo que dejaba este trabajo, pero al menos permitía el mantenimiento de los gastos generales de la familia, mientras tanto se encontraba una mejor oportunidad que permitiera una holgura.
Era importante formalizar la residencia en ese país de todos los miembros de la familia, para contar con mayores oportunidades de trabajo y con la idea de establecerse definitivamente. Muchos intentos fueron fallidos debido a que los encargados de estos trámites se aprovechaban de la situación para alargar los procesos, incrementando los costos de dichos tramites sin concretarlos. Transcurrieron siete meses relativamente estables, y las cosas no progresaban según lo planificado. Se enteraron que no estaban dando residencia a ciudadanos chilenos que procedían de ese país, por el régimen en el cual se vivía en ese entonces.
La familia convoco a sus miembros a una reunión para analizar la situación y tomar una decisión sobre el futuro de la misma, ya que no podían seguir viviendo en El Salvador como extranjeros.
El próximo destino era la republica de Honduras.
CUARTA PARTE (FINAL)
Se dieron cuenta que los costos de la mercadería eran más elevados de lo que la competencia los adquiría. Por lo tanto no podían competir con el mercado. Antonio se reunió con todos sus proveedores para manifestarles el inconveniente, y de alguna manera conseguir mejores precios y competitivos para no salir del mercado. Dichos proveedores argumentaban que como la mercadería la daban a plazos, el costo de la misma tendría que ser un poco más elevado, a diferencia de que si fuera pagada contra entrega. En el caso de Antonio no existía otra opción de compra, ya que no contaba con el capital necesario para conseguir mejores precios.
Alejandro inició tercero básico, pero tenia de alguna manera que aprender la historia de Guatemala, y profundizar sobre temas propios de geografía, cultura, etcétera relacionados a este país, que era requisito básico que exigía el ministerio de educación, para que pudiera incorporarse al sistema educativo.
CUARTA PARTE (FINAL)
Ya convencidos de esta situación y sin posibilidades de cambiarla, Antonio comenzó a realizar los trámites correspondientes para el traslado de todos ellos a la República de Honduras.
Transcurrieron alrededor de 30 días, que en los cuales se realizaron todos los preparativos para el viaje. Antonio estaba muy consciente de la aventura que se tenían que enfrentar en un nuevo país y sin contar con el apoyo de personas de ese país.
Efectuado el viaje se dirigieron a un hotel donde tuvieron la facilidad de vivir durante el tiempo de estancia en ese país, logrando una tarifa mensual muy favorable, lo cual facilitó las cosas. El próximo paso era conseguir un trabajo para mantener los gastos de la familia. Realizando una serie de solicitudes surgió la oportunidad de alquilar un local comercial para vender artículos de ropa y de regalos. La venta no era la esperada, habiendo días que no sacaban los gastos básicos.
Se dieron cuenta que los costos de la mercadería eran más elevados de lo que la competencia los adquiría. Por lo tanto no podían competir con el mercado. Antonio se reunió con todos sus proveedores para manifestarles el inconveniente, y de alguna manera conseguir mejores precios y competitivos para no salir del mercado. Dichos proveedores argumentaban que como la mercadería la daban a plazos, el costo de la misma tendría que ser un poco más elevado, a diferencia de que si fuera pagada contra entrega. En el caso de Antonio no existía otra opción de compra, ya que no contaba con el capital necesario para conseguir mejores precios.Por otro lado Antonio se acercó a varias empresas para prestarles servicios sin conseguir una plaza. Y uno de los requisitos para poder optar a una de ellas, era la necesidad de formalizar una residencia o bien la nacionalización como ciudadano. Se inician los trámites respectivos y los gastos que esto significaba. Los trámites eran in terminables, y los gastos imparables; y las esperanzas de obtener la residencia se alejaba cada día más.
Lo que convencía a Antonio era que la permanencia en ese país iba a ser muy corta, lo cual lo hacía pensar en buscar un nuevo destino y definitivo, ya que no podía experimentar, teniendo la responsabilidad de sacar adelante a la familia.
Antonio y Ana se reunieron para analizar la situación en que vivían, y el camino que deberían tomar para seguir adelante. Antonio se dirigió a Guatemala dejando a la familia en Tegucigalpa (Honduras), para hacer un estudio para el eventual traslado de esta familia al nuevo país.
Antonio, tras el estudio de mercado que hizo, comprobó que existían probabilidades concretas para fabricar artículos de ropa escolar y distribuirlas donde corresponde, realizando los contactos necesarios para la comercialización de esos productos. Las dos maquinas que había adquirido anteriormente serian las que facilitarían este trabajo.
Tras estar doce días en la Ciudad de Guatemala, alquiló una casa y visitó un colegio donde pensó podía inscribir a Alejandro para que continuara con sus estudios regulares. Y regresó a Tegucigalpa para preparar el traslado de toda la familia al país de la eterna primavera, y así fue.
Alejandro inició tercero básico, pero tenia de alguna manera que aprender la historia de Guatemala, y profundizar sobre temas propios de geografía, cultura, etcétera relacionados a este país, que era requisito básico que exigía el ministerio de educación, para que pudiera incorporarse al sistema educativo.Alejandro promovió a cuarto bachillerato y luego a quinto bachillerato, obteniendo el segundo lugar en calificaciones de su promoción.
En cuanto al trabajo de la familia iba creciendo moderadamente, manteniendo una estabilidad. Los tramites de residencia no fueron fáciles, pero se lograron al cabo del los años siguientes.
Alejandro tenía muy claro que su vocación era la de ser médico, por lo que ingresó a La Universidad San Carlos de Guatemala. Además de estudiante de medicina, tenía a su cargo la venta y distribución de los artículos que la familia fabricaba. A medida que iban pasando los años, la intervención de Alejandro en la empresa era menor debido a la demanda de su tiempo por parte de la carrera que estaba estudiando. Le tocó realizar una serie de actividades en el interior del país por alrededor de un año, correspondiente al ejercicio profesional supervisado, requisito para completar la carrera universitaria que estaba cursando.
Finalizada dicha actividad, se sometió al examen final privado y público, culminando exitosamente, lo cual le daba el pase al otorgamiento del título de Médico y Cirujano. Finalmente se hizo realidad el sueño (que se convirtió en una meta), de este niño, de siete años, que a pesar de su corta edad presentaba una clara convicción y firme vocación hacia la noble profesión médica.



Ciertamente este pasaje de lo que será, sin duda, un cuento muy completo en cuanto a sus contextos, plantea muchos elementos que describen de forma indirecta los lugares y sus aspectos económicos. Instruye al lector en cuanto a la relación lugar-producto. Con esto, se le suman dos elementos que a primera instancia no guardan relación: el deseo de ser doctor de parte de Alejandro y el desespero del viaje decidido por su padre. Estoy seguro de que vas a poder relacionar estos tres elementos en el desarrollo de tu narración, y será esta conexión la que instruya de forma última al lector.
ResponderEliminareste cuento nos dice como son los lugares del mundo es un cuento muy completo y detallado yo creeria que el viaje por todo el mundo de los padres a de ser para que alejandro el hijo conosca nuevas civilizaciones o ver los problemas que posee el mundo y se despierte en el querer ayudar mas al mundo
ResponderEliminarTu cuento, sin duda esta muy bien, me gusta la manera en que te planteas las ideas, muy ordenadas, creo que la idea que tenes de como ves el mundo, y buscas la manera de reflejarlo en tu cuento, siempre revisa tu ortografia, y ansio leer el final de tu cuento.
ResponderEliminarmuy buena narracion y trama sin embargo te alejas mucho del tema, en el q alejandro qquiere ser doctor, describiendo mucho las escalas que hicieron en barco para llegar al su destino que la verdad en el cuento no tendrían mayor relevancia
ResponderEliminarEs un cuento muy tranquilo y centrado , si se sale un poco en el tema del doctor y usas palabras muy adecuadas para el tema pero esta bastante bueno y espero a ver que pasa con la familia de alejandro.
ResponderEliminarme paresi que tu histori es muy buena y me gusto po que es simple pero espesifica
ResponderEliminarTu cuento esta muy bien construído, utilizas la ortografía correctamente y describes con una riqueza de datos a cada acontecimiento. Todas estas cualidades hacen de tu cuento un trabajo excelente. Lo único que comentaré es que no encuentro relación entre la diversidad cultural que mencionas y el hecho que Alejandro quiera ser doctor de grande. Quizas esta pregunta se me respondo con el avanzar de tu cuento. ¡Pero de todos modos quiero felicitarte por un muy buen trabajo!
ResponderEliminaresta muy bueno el cuento solo que lastima que se te fue un poco de que trata pero animos
ResponderEliminarmuy buena descripción y muy interesante el uso de varias palabras. solo que cuesta relacionar las ideas.
ResponderEliminarMuy buen cuento. es interesante y tenes una buena idea. Aveces se te pierde la trama.
ResponderEliminarDiego Fernandez
muy buenas descripciones, hay un poco de separacion entra algunos elementos busca como relacionar mas el viaje y el deseo de alejandro por ser doctor,o buien con el deseo un poco compulsivo desu papa por viajar
ResponderEliminartu cuento esta interesante, y solo con leer el titulo me dieron ganas de ver de que se trataba. buen trabajo, solo que aveces te perdes un poco del tema
ResponderEliminaresta muy bueno el tema, pero si senti que te salias un poco del tema, me gustaria saber que le paso a la familia de alejandro, espero ansiosamente la otra parte
ResponderEliminarMe gusto mucho la forma en que pones todas las ideas y con el orden que lo haces pero creo que te desvias mucho del tema que Alejandro queria ser doctor
ResponderEliminarEl cuento esta muy bueno, pero se desvia mucho de la idea con la que inicia el cuento, de que Alejandro quiere ser doctor,aunque el titulo si sigue con el resto de la historia.
ResponderEliminarcreo q te detenes mucho en los detalles, o en cosas sin mayor importancia, como el clima o todas las escalas que deben hacer, estuvo bueno que incluyeras en el cuento una leyenda pues esto ayuda al trama a que sea más interesante
ResponderEliminarme sigue llamando mucho la atencion la segunda parte de tu cuento, te recomiendo que no dejes mucho espacio entre cada parrafo, cuida tu ortografia y signos de puntuacion, segui adelante. felicitaciones.
ResponderEliminarVuelvo a reiterar lo q dijo Alejandro, le das mucha importancia a detalles que en verdad no llaman mucho la atención. El cuento esta bueno e interesante igual, solo cuida tus faltas de ortografia
ResponderEliminarBuena segunda parte. Te recomiendo no dejar tanto espacio entre parrafos. Esta interesante solo hay que tener cuidado con las faltas de ortografia.
ResponderEliminarLa verdad creo que a tu cuento le falta un conflicto más grande que el que presentas, ya que en algunas ocaciones se vuelve aburrido. No obstante me gusta la manera en como describes los lugares turísticos por los que pasa la familia de Antonio. Claramente se demuestra que tines un amplio conocimiento de esas tierras.
ResponderEliminarLa redacción de las ideas está bastante bien, sin embargo a tu cuento le falta acción, aventura, una intriga que cautive al lector. La información que presentás del lugar está buena, pero no es totalmente necesaria. Te invito a aumentarle importancia al personaje y a incluir más sucesos críticos.
ResponderEliminarfelicidades sigue asi no dejes mucho espacio entre parafos, veo que en las materias que pones mas esmero eres mejor sigue asi
ResponderEliminarfelicidades, buen e interesante la segunda parte de tu cuento, ansio leer el final
ResponderEliminarLa tercera parte de tu cuento ya presenta una dificultad que podría significar la realización del mensaje de tu relato. Espero que en tu cuarta parte ya vayas concluyendo con el viaje y te vayas enfocando en la moraleja. Te sugiero de nuevo conectar los sueños de Alejandro con las dificultades que está sufriendo su familia.
ResponderEliminarEn esta ultima parte, ya se ve más claro los conflictos concretos que tienen la familia durante el viaje. Creo que podrás hacer un buen final si te enfocas en la conclusión del viaje en la cuarta parte. Segui adelante y espero una buena moraleja de esta historia.
ResponderEliminarbien reflejas un conflicto que expero que resueolvas y le de una buena trama al cuento en tu cuarta parte
ResponderEliminaresta tercera parte refleja mas concretamente los problemas reales que la familia esta pasando, por ejemplo su situación economica y el no poder nacionalizarse salvadoreños, esspero que en la otra parte sepas saber como resolverlo
ResponderEliminarEste cuento, por lo que lleva de él, es muy complento respecto a su información y los detalles de cada lugar que los personajes visitan. Te recomiendo que busques un verdadero problema dentro del conflicto que ya planteaste, porque a mi parecer, platear un mensaje en tu cuento será difícil.
ResponderEliminaresta muy bueno todo tu cuento, ya que lo has estructurado muy bien solo recordate que hay que dejar una moraleja asi que empeza a enfocarte en ella
ResponderEliminarEl problema/mensaje/moraleja como le quieran llamar:Es que cuando una persona tiene un sueño (que se puede volver una meta), porque sueño y meta no es lo mismo, la diferencia es que la meta tiene FECHA (tiene claro lo que va a hacer) y un sueño, no. Por lo tanto, el mensaje en sí es, que cuando una persona se propone una meta, la tiene que cumplir, y no darse por vencido.
ResponderEliminarEsta muy bien redactado tu cuento sabes como manejar tus ideas
ResponderEliminarnos deja una buena moraleja nunca hay que rendirse y buscar lo que uno tenga al alcanze y lo que mas desee
ResponderEliminarBuen cuento, y buen trabajo con las fotos, pienso que esas ilustraciones si tienen que ver con lo relatado en el cuento.
ResponderEliminarComentario segunda y tercera parte:
ResponderEliminarEl cuento me gusta, solo que le seguis dando importancia a detalles que no son muy relevantes en la historia.
Javier Castillo
En tu cuento creo que debes introducir un mensaje que mueva más al lector a cambiar. Es cierto que plantearse metas para alcanzar los sueños que uno tiene sería un buen mensaje, pero el desarrollo de tu obra no prepara al lector para este tipo de moraleja. Te recomiendo que involucres acontecimientos dentro de tu cuento donde enfatices los sueños que se plantean tus personajes, dando ideas al lector de lo importante que es esto en la vida. A pesar de estos errores me parece que tu cuento en su estructura está muy bien construido; la ortografía es bien utilizada, los signos de puntuación igual y utilizas una riqueza de vocabulario que da color a tu obra.
ResponderEliminarmuy buena narracion y trama sin embargo te alejas mucho del tema, en el q alejandro qquiere ser doctor, describiendo mucho las escalas que hicieron en barco para llegar al su destino que la verdad en el cuento no tendrían mayor relevancia
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